viernes, 20 de junio de 2008

licencias secretas o pelotudeces que averguenzo haber soñado con final shakespeariano

ADVERTENCIA. texto larguísimo con sus fealdeades e imperfecciones naturales.


ante el desamor y la animosidad hacia uno mismo
antes de acostarse, una opción es conformarse con la bestia interna del inconciente:
dormir emprendiendo respiraciones profundas conjurnado los pensamientos que deambulan como costelaciones de azúcar y espuma
se deslizan en círculo dentro de un charco de agua de lluvia o de algún otro,
y detrás de una capa de invisibilidad hay un triángulo que gira en una esfera del tamaño de la cabeza de un alfiler de sombra con granos de sombra granulada de brillo de agua de membrana de plata que se conforman la mayoria de mis representaciones oníricas, o sueños.

en el límite con lo real repaso lo que tengo que hacer mañana,
le autoexplico a mi paranoia dubitativa que mañana no voy a estar en blanco y haberlo olvidado todo, que lo más probable es que recuerde un poco menos lo que pensé en el día pero que el olvidar todo s las sensaciones, es imposible
y que si eso pasara, tampoco puedo hacer mucho

ahí es entonces cuando por así decirlo,
mi mente se convierte un bloque blanco que se abre
tangencialmente en dos, y sus cortes se parten nuevamente en
dos y sus partes también a la mitad y así sucesivamente
hasta que que mi cabeza es nada, un líquido de catálogo de hojas
que se empiezan a desdibujar.


el sueño que procedo a describir es una cámara que nos toma de lejos
nos veo sentados en alguna calle o enfrentados
en sillas mirándonos o compartiendo
una escalera o murmurando en una fiesta
o regalándonos papeles o vos
intentando sacarme la foto que nunca te dejé
o vos dándome un caramelo en la boca
que tenías en una bolsa o vos en la parada
de colectivo de avenida congreso y yo en un
colectivo mirándote o vos preguntándome si
me gustaba esa estatua o vos con tu ropa de clown y
preguntándome si mi colegio es pago o vos diciendo
que no podés venir más al taller porque tenés que
laburar más o vos que vas a encuentros mayas
y te cabe que te mientan cuando yo me voy
o vos mirándome de reojo triste
porque esa noche estaba acompañada

estás lejos, totalmente en otra
imaginando a tu mujer perfecta que nunca conociste
cansado y con muchas ganas de hablar
después de tu trabajo de las 2 de la
mañana te tomás el colectivo en el que alguna vez te vi
y yo mentalmente camino esa cuadra y te sonrío
vos te rascás la cabeza porque soy invisible y no me podés ver

y yo, con sueño en mi propio sueño,
me vuelvo triste a mi casa y me pongo a dormir ESTA VEZ CON MÁS SUEÑO
de ahí está todo lo que quiero repetir hasta el hartazgo

que yo te parezco la más linda
que me presentás a tus amigos músicos
a tu mamá polaca y a algunos de tus pares
de la conveniencia
que me mostrás toda tu música
una almeja para saborear y ser infinito
que vamos a dormir a la casa del otro

qu estamos de novios hace 14 meses y 5 días
y para revivir la relación y no perder el amor quimico
me escondo esmeraldas en el ombligo
y que me ves las esmeraldas
y me las sacas con la boca dandome cosquillas
y las apilás sobre la mesa de luz antes de ir a dormir

como gesto se te ocurre hundirlas en unas manzanas
que me das en el desayuno
mientras me confesás que vos también te enamoraste
esa vez que me viste desde la ventanilla
nos vemos los cuerpos y nos podemos besar
y parece natural y tan común
que todo es realmente incomensurable
y me pedís que te devuelva las esmeraldas con la boca

y me hacés cosquillas y me decís te amo
pero me atraganto con una esmeralda en la garganta
y comienza a faltarme el aire


llamás a la ambulancia
la ambulancia pasa por la esquina de tu trabajo
y la ambulancia es en realidad el colectivo
de la gente descalza con insomnio
donde la gente que se baña y come manzanas que nos miran fijo

la tragedia también está adentro de este sueño
y vos me decís las cosas lindas me llamás
sole_emesis, me acaricias el rostro y me abrazás muy fuerte

y me decís que todo va a estar muy bien cuando lleguemos
pero todo se empieza a nublar y vos te ponés muy nervioso
y yo me quedo muda porque tampoco puedo responderme
si mañana voy a recordar todo esto











después de yo muerta, te fuiste a córdoba,
leíste los cuentos que te dejé
me quisiste todo lo que yo alguna vez quise
y pasaste los años trabajando en un museo
en el pasillo de taxidermia.