usted y yo, somos -además de colegas - los dos componentes básicos de lo que se llamaría decadencia. somos la pareja más patética de la ciudad. cada vez que se sienta a mi lado y
me mira, automáticamente me besa con delicadeza. yo no quiero ser desagradadecida, pero
en algunos de sus besos, senti plástico. tal vez no es amor o el amor (con lo que odio utilizar esta palabra por las contradicciones morales que me genera) es algo que todavía no puedo apreciar. o tal vez, es una de las emosiones que no me interesan o tal vez no exista percepcion palpable a dicha palabra y mi estimulo frente a tal construccion resulta como estimulo nulo, desconzco. lo cierto, es que en el medio de la nada uno inevitablemente debe disponerse a escribir y calmar los monstros internos -y ajenos- que rondan en las extremidades.
volviéndolo a pensar, es porque quizáz nunca improvisa. me pregunta cómo estoy y se contenta que yo le responda que estoy bien. nunca fue más allá con sus preguntas. usted es una persona simple y pertenece al grupo de los hombres queagarralamano y acto seguido mira al suelo. tal vez nació con deficiencias creativas ante el filtreo o se olvid{o de seguir los tips que indicaba puntillosamente un escritor de segundo pelo de la revista H.
concluídos los puntos fuertes de mi incertidumbre, interpreto con ésto es que no somos nada más que dos colegas del deporte, un par de paracaidistas que se prepara antes de saltar al vacío.
